13/04/2026
📸 Abril en Álora: El campo ya es un latido verde y espeso, donde el romero y el tomillo perfuman cada paso. Las amapolas tiñen de sangre los bordes de los caminos, como si la tierra también procesionara. El aire huele a incienso, a azahar en plenitud y a esperanza contenida. Las tardes se visten de terciopelo morado, el Castillo asoma entre cirios y silencios, y en cada calle se escucha el compás de un paso lento. Es la belleza profunda de la fe que se hace arte, del recogimiento que florece en cada esquina.