La Córdoba del siglo XXI

La Córdoba del siglo XXI Cada ciudad tiene su propia historia, bienvenida/o a la nuestra. Fecha de nacimiento
02/05/1973

«Hay fotógrafos que caminan con sigilo, como si fuesen parte del paisaje. Otros se acercan con empatía, con pausa, con u...
10/09/2026

«Hay fotógrafos que caminan con sigilo, como si fuesen parte del paisaje. Otros se acercan con empatía, con pausa, con una cierta reverencia por lo humano. Bruce Gilden no. Él entra en escena como un puñetazo visual: cámara en una mano, flash en la otra, mirada fija, dedo rápido. Click. Luz. Desconcierto. Siguiente rostro. Siguiente disparo.

Gilden dijo: “Yo no me acerco. Estoy cerca”. Y lo está. A veces demasiado.

Immanuel Kant, en una de las formulaciones más poderosas de su imperativo categórico, nos recuerda que el ser humano debe ser tratado siempre como un fin en sí mismo, nunca como un simple medio. Es decir: no importa cuán noble sea nuestro propósito, nadie debería convertirse en instrumento de nuestros fines. Porque usar al otro —aunque sea para crear arte, para contar una historia, para conmover— es, en el fondo, una forma de deshumanización.

Y sin embargo, ¿qué ocurre cuando Bruce Gilden dispara su flash a treinta centímetros del rostro de una persona en situación de calle, de una anciana perdida en su mundo, de alguien con evidentes marcas de sufrimiento físico o mental? ¿Qué sucede cuando ese gesto —violento en su ejecución, contundente en su estética— termina en una galería de arte en Chelsea o en una publicación con cientos de miles de likes? ¿No se ha convertido ese rostro en un recurso dramático? ¿No ha sido transformado en materia prima para un efecto visual? ¿No ha sido reducido, precisamente, a medio?

La pregunta no busca juzgar con ligereza, sino detenernos. Porque lo que está en juego no es solo una cuestión de estilo, sino de ética. De esa línea tenue entre mirar y usar. Entre documentar y explotar. Y de lo fácil que es olvidar que, detrás de cada rostro que nos golpea desde una imagen de Gilden, hubo una persona que no eligió ser parte de ese disparo.

Sí, su obra tiene fuerza. Pero, ¿a qué precio?

Lo más inquietante del trabajo de Bruce Gilden no es solo su forma de disparar, sino lo que parece estar ausente en el fondo de su propuesta: no hay un proyecto mayor, ni una narrativa profunda, ni una pregunta humana detrás del retrato. Sus series no buscan construir un gran fresco visual de su tiempo, como sí lo hizo August Sander, quien dedicó su vida a fotografiar con rigor y respeto a los ciudadanos alemanes de todas las clases, oficios y condiciones. Aun mostrando cuerpos torpes, rostros comunes y gestos sin glamour, Sander quiso retratar a un pueblo. Quiso entenderlo. Y por eso fue perseguido por los n***s: porque su mirada no coincidía con el ideal ario, porque mostraba a la Alemania real, humana, imperfecta. Su obra fue incómoda para el poder porque tenía una visión.

Gilden no tiene una mirada sociológica, ni un impulso antropológico, ni siquiera una capa de curiosidad verdadera o de interés humano genuino. Lo suyo no es un archivo, ni una tesis, ni una denuncia. Es acumulación. Cazador de rostros torcidos, de dentaduras destruidas, de miradas desencajadas. Una y otra vez. Cada foto suya es una anécdota. El conjunto es una especie de catálogo del desprecio.

Podríamos defender lo grotesco en el arte —y con razón—. Puede haber arte incluso en lo repulsivo: Lo sabían Francisco de Goya cuando pintó al “Saturno devorando a su hijo” y Picasso cuando nos lanzó a la cara el Guernica. Obras feas, sí. Incómodas, brutales, desgarradoras. Pero en ellas había intención. Había reclamo, había contexto, había una denuncia del horror. Fealdad con propósito. Lo grotesco como espejo de la barbarie.

Gilden, en cambio, no reflexiona: reacciona. No construye sentido: captura deformidad. No cuestiona el sistema: explota al individuo. Cada una de sus fotos es solo una mueca perdida, un gesto robado, una imagen sin anclaje. Y eso, cuando se hace con personas en situación de vulnerabilidad, no es provocación artística: es explotación.

No basta con que una imagen incomode. Hay que preguntarse por qué incomoda, para qué, a quién sirve, qué revela. Y en el caso de Gilden, demasiadas veces la incomodidad viene del espectáculo mismo de la miseria ajena. Del uso del otro como residuo visual. Y eso, hay que decirlo con claridad, resulta éticamente preocupante, y humanamente indignante.»

(Fuente del texto: párrafos extraídos de un artículo del Dr. Oscar Colorado.

Óscar Colorado Ciudad de México, 1969 es académico, investigador, analista, escritor y divulgador especializado en fotografía, cultura visual y narrativas audiovisuales.)

Autor de la instantánea: CAJ.
10/09/2026

Autor de la instantánea: CAJ.

Salvatore.Autor de la instantánea: CAJ.
10/09/2026

Salvatore.
Autor de la instantánea: CAJ.

Bueno pues hoy mi enfoque se ha dirigido a algo más pedagógico y he estado interactuando con un nuevo modelo de IA el de...
09/09/2026

Bueno pues hoy mi enfoque se ha dirigido a algo más pedagógico y he estado interactuando con un nuevo modelo de IA el de Google Gemini. He empezado a hacer un pequeño manual de consulta fotográfica para conservarlo en mi portátil. Además estoy haciendo estos pequeños resúmenes del manual para poder llevarlos en el móvil por si tengo que echarles un vistazo o consultarlos bajo la sombra de un buen árbol. En fin, aquí os dejo uno de ellos para que lo veáis, a mí personalmente me encantan.

Imagen creada con IA.

Hoy han cambiado las tornas y he cogido yo las riendas. Me he propuesto darle la tabarra al chatbot de la IA y llevarle ...
08/09/2026

Hoy han cambiado las tornas y he cogido yo las riendas. Me he propuesto darle la tabarra al chatbot de la IA y llevarle la contraria en todo, pero eso sí, argumentándole de la manera más lógica que he podido. Os dejo algunos párrafos para que si ustedes lo desean los lean y puedan sacar también sus propias conclusiones. Y por cierto, yo no utilizo micrófono para redactar, a mí me gusta escribir o mecanografiar porque creo que es muy importante no olvidar una cosa que aprendí por mi propia cuenta a sin que lo aprecio mucho y además me es muy gratificante hacerlo.

Bueno pasemos al chisme.

Primero le resumo al chatbot cuál fue mi intención al hacer la fotografía y le meto el prompt con las pautas adecuadas y todo lo necesario para que resuelva bien el análisis como un fotógrafo experto.

Analiza la foto y en su primera opinión me dice: (Yo mantendría ese espacio, pero habría reducido algo el cielo…)

Sigo leyendo y en el apartado de composición me vuelve a decir: (El problema es que el cielo ocupa demasiado espacio respecto a su importancia narrativa…)

Y también algo pareció en otros apartados: (Probaría un recorte panorámico eliminando aproximadamente un 15–20 % de la parte superior…bla, bla, bla..)

Entonces vuelvo a formularle otra pregunta y le digo: me surge una duda si recorto mas la parte superior para que el cielo no tenga tanta presencia no se quedarían las torres muy próximas al borde y se vería la parte superior sin aire como muy comprimida.

Y me responde (Sí. Y esa observación es importante: no conviene recortar cielo simplemente hasta que “sobre poco”, porque entonces puedes generar un problema mayor: que las torres queden demasiado próximas al borde superior y la arquitectura pierda aire. En esta fotografía yo no recortaría un 15–20 % de forma automática. "Bla Bla Bla")

Entonces recorto la imagen se la vuelvo a subir y le digo: a esto es a lo que me refiero si cierro un poco más el encuadre por la parte superior me da la sensación de encajonamiento. Y me responde: (Sí, exactamente. En esta segunda versión se ve mucho más claro lo que estás percibiendo: al reducir el cielo, las torres empiezan a acercarse demasiado al borde superior y aparece una sensación de presión.

Por eso matizaría mi recomendación anterior: yo no recortaría más esta fotografía por arriba. El cielo cumple aquí una función compositiva…etc)

A sin que le vuelvo a preguntar: sabes algo de La Proporción Cordobesa. Ratio 1,3. 23,1%-76,9%. Formulada recientemente por el arquitecto Rafael de la Hoz.

Y me vuelve a responder: (Sí. Y además encaja muy bien con lo que estamos estudiando ahora, porque permite relacionar proporción, espacio útil y formato fotográfico. La proporción cordobesa tiene un valor aproximado de 1,3066:1, y Rafael de la Hoz la identificó a partir de sus investigaciones sobre las proporciones presentes en la arquitectura cordobesa.

Y precisamente tu fotografía anterior sería un caso muy bueno para estudiarlo, porque tenemos una tensión clara entre el espacio superior del cielo y el espacio inferior del agua. Podemos analizar si tu encuadre original se aproxima a una proporción cordobesa y, sobre todo, si esa proporción ayuda a explicar por qué el primer encuadre se siente más equilibrado que el recortado.)

Entonces me envalentono y le digo: Haz un análisis sobre esta fotografía concreta midiendo el encuadre y viendo dónde aparecerían el 23,1 % y el 76,9 %

Hace el análisis y me responde: (Sí. Y al medir esta fotografía concreta, aparece algo bastante interesante que matiza mucho nuestra conversación anterior. Aquí está lo interesante: tu cielo ocupa aproximadamente ese 23,1 % superior hasta la línea visual de las montañas. Por tanto, aunque no hayas construido conscientemente la composición utilizando la proporción cordobesa, tu encuadre tiene una coincidencia muy próxima con esa división.

Ahora podemos entender mejor por qué el primer encuadre te resulta más natural. El cielo no está simplemente ocupando un espacio vacío: aproximadamente el 23 % superior funciona como zona de respiración, mientras que el 77 % restante contiene prácticamente toda la información narrativa: iglesia, ciudad, vegetación, agua, reflejos y aves.)

Conclusión: hoy me ha tocado a mí darle una pequeña lección a la IA. Y lo que no le he contado al chatbot es que si conocía esta proporción gracias a unos apuntes que me baje hace muchísimo tiempo de la página oficial del fotógrafo y formador José Benito Ruiz el cual no tengo el placer de conocerlo en persona pero lo he seguido muchísimo por internet y me parece una persona muy inteligente y respetable.

En fin, con la iglesia y una mosca muy cojonera topo la IA. Por eso es tan importante antes de hacerle alguna pregunta a un chatbot facilitarle algo de información extra para situarlo en un buen contexto porque por mucha información que tenga o pueda acceder la IA nunca podrá saber cuáles eran nuestras intenciones, al igual que ocurriría con cualquier ser humano que no tubiera la sufisiente información porque si te encuentras con un desconocido y le pides que te diga por ejemplo tu nombre y dónde vives no va a tener ni pajolera idea de que contestarte, y si te contesta se lo está inventando. Este es el quid la cuestión.

Os voy a mostrar dos imágenes de una fotografía que hice a ver cual os gusta más. Quizás os guste la que tiene una propo...
07/09/2026

Os voy a mostrar dos imágenes de una fotografía que hice a ver cual os gusta más. Quizás os guste la que tiene una proporción más grande de suelo y más cielo en la parte superior de la foto que es la instantánea original que hice. O tal vez os llame más la atención la que esta mas recortada.

Pues bien sea como fuere yo prefiero la más recortadita. Y sabéis como he tomado o he llegado a esta decisión o conclusión para hacer este recorte, ahora voy a ser sincero y os voy a decir que yo no he tomado ninguna decisión, ha sido un chatbot que ha seguido las instrucciones que le he dado con un prompt avanzado que he diseñado para el análisis fotográfico en chatGPT.

La conclusión que he sacado es que este encuadre que me ha sugerido el chatbot lo veo algo mas acertado que el mío. No sé lo que pensaran ustedes pero este método me está ayudando a tomar decisiones en la composición a una velocidad vertiginosa y a plantearme muchas, muchísimas preguntas que a mí no se me hubieran ocurrido antes.

Nos está del todo mal plantearse ver las cosas desde otro punto de vista y buscar nuevas alternativas y aprovechar de paso las nuevas herramientas que nos ofrecen las nuevas tecnologías. Tampoco hay que dejarse llevar y tomarse todo al pie de la letra y delirar o perder la cabeza con la IA cosa que no es muy conveniente, pero si da una solución mejor que la nuestra y realmente funciona bien, porque no admitirlo y poder aprender de nuestros errores.

Otra pregunta que nos podríamos hacer es la siguiente para reflexionar un poco más sobre el tema: si tuviéramos que hacer un viaje en avión y pudiéramos elegir al piloto que va a coger los mandos del avión para pilotarlo que preferiríamos y de quien nos fijaríamos más de un piloto que aprendió a pilotar en la academia a la vieja usanza o en cambio de otro piloto que ha pasado muchísimas horas en un simulador asistido con IA simulando vuelos y buscando soluciones a los problemas o los imprevistos que puenden aparecer en un vuelo.

Pues nada aquí lo dejo. Pero lo que si he aprendido de todo esto es que la próxima vez voy a ser un poco más cuidadoso a la hora de tomar una instantánea y estudiare mejor el encuadre cosa que antes hacia pero a un nivel inferior ya que no me planteaba hacerme tantas preguntas o tal vez no eran las preguntas adecuadas.

Y también os propongo otro ejerció mental para finalizar, si no os fuera dicho lo anterior os seguiría gustando más una imagen que la otra en el caso de que hayáis elegido la más recortadita…?

Ay, si mi querida abuela pudiera levantar la cabeza!!

Autor de las instantáneas: CAJ.
04/09/2026

Autor de las instantáneas: CAJ.

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