19/03/2026
Hoy quiero compartir algo especial. No es un gran proyecto, ni una sesión planificada. Son las fotografías de alguien muy especial.
Como fotógrafo, me paso la vida buscando historias, luz, encuadres… pero nada me emociona tanto como ver cómo alguien tan especial, empieza a descubrir ese mismo lenguaje. Cómo juega con la cámara, cómo se detiene ante un detalle, cómo intenta contar algo con una imagen. Esa curiosidad pura, sin reglas ni pretensiones, me recuerda por qué me enamoré de esto.
Y como padre, qué puedo decir. Verlo disfrutar creando, ver cómo su mirada se abre al mundo a través de una cámara, es un regalo. Más aún sabiendo que esta pasión viene de lejos, que su abuelo ya la llevaba en las manos.
La saga continúa, y acompañarlo en estos primeros pasos es un privilegio.
Hoy celebro eso: su mirada, su creatividad y la magia de ver cómo la historia sigue escribiéndose.