25/05/2025
Voy a compartir la historia de esta foto. De este fin de semana. La que me ha hecho reafirmarme que las casualidades no existen. Y que todo pasa por algo.
El viernes me fui un ratito con la cámara a la catedral, sin prisas, era primera hora de la tarde…
El besamanos de la virgen estaba bastante tranquilo. Un chico esperaba su turno en la cola, empujaba una silla de ruedas con una señora mayor.
Cuando llegó su turno, la señora se puso delante de la virgen y se emocionó, le brillaban los ojos al verla tan cerca.
Aproveché la estampa tan bonita que se había creado entre ambas para poder capturarla. Hice la foto. Ahí quedó la cosa. Desconocía quiénes eran esa madre e hijo, no les había visto nunca. Él, también quiso inmortalizar el momento de su madre con su móvil.. Una foto más.
A la mañana siguiente, me descargué la foto, sin más, y la guardé en mi móvil. Por la tarde, a escasos minutos de salir la procesión de un amigo y yo salimos de la SICB y vemos en un lateral a mi padre. Mi amigo decide que va a saludarle y ver la salida desde ahí
Me acerco al rato. Y veo que mi amigo saluda a un conocido y se ponen, junto a mi padre, a hablar de Roma, de los adoquines etc etc.
-Yo estoy un poco a mi bola mientras-
El chico menciona lo complicado que hubiese sido llevar a su madre en silla de ruedas por las calles italianas.
Lo escucho y le pregunto, por si no había escuchado bien, si su madre está en silla de ruedas. Afirma.
Le pregunto que si por casualidad habían ido el día anterior al besamanos de la Esperanza, me dice que si
Saqué mi móvil y le pregunté si eran los protagonistas de mi foto del día anterior
Ahora tienen un recuerdo inmortalizado para toda la vida con ella, la virgen de todos 💚