21/04/2026
Caminar por el distrito financiero de Madrid, a la sombra de las imponentes Cinco Torres, siempre impone. Pero hacerlo acompañado de Javier Salas, uno de los retratistas más influyentes de nuestro país, y con el nuevo Xiaomi en la mano, convierte un simple paseo en una Masterclass de luz y arquitectura.
Nuestra misión era clara: poner a prueba la legendaria óptica Leica integrada en el dispositivo en un entorno que exige precisión clínica y alma artística.
La arquitectura como lienzo
Caleido es un espacio de líneas agresivas, reflejos imposibles y una geometría que juega constantemente con la perspectiva. Al empezar el recorrido, lo primero que me sorprendió fue la fidelidad del color. Al activar el modo Leica Authentic, las imágenes dejaron de parecer "procesadas" por un móvil para adquirir esa textura orgánica y cinematográfica propia de una cámara profesional.
El contraste: Los negros son profundos sin perder detalle en las sombras, ideal para las estructuras metálicas de la torre.
La luz: A media tarde, el sol rebotaba en los cristales de los edificios; el sensor gestionó las altas luces de forma impecable, sin quemar los blancos.
El "Toque Salas": El retrato urbano
Javier tiene un ojo clínico para encontrar el ángulo donde nadie más mira. Bajo su guía, exploramos el potencial del teleobjetivo flotante. Nos detuvimos en los pasajes comerciales de la base de la torre para capturar retratos con el modo Portrait de Leica.
"No busques solo la cara, busca cómo la luz recorta la silueta contra el hormigón", me decía Javier mientras ajustábamos la apertura focal desde la pantalla.
El resultado fue asombroso: un bokeh natural, suave y progresivo que separa al sujeto del fondo con una precisión que, hasta hace poco, solo lográbamos con objetivos de 50mm o 85mm f/1.4. No se siente como un desenfoque digital; se siente como óptica pura.
Un flujo de trabajo profesional en la palma de la mano
Lo que más disfruté de la jornada fue la inmediatez. Mientras Javier disparaba con su equipo habitual, yo podía seguirle el ritmo, capturando instantes decisivos con la misma intención artística.
Lo que más me impresionó:
Velocidad de obturación: Ni un solo rastro de movimiento en las capturas de gente caminando a paso rápido por la plaza.
Rango Dinámico: Capaz de rescatar el azul del cielo incluso cuando disparábamos desde el interior de los pasillos sombreados de Caleido hacia el exterior.
La experiencia Leica: Desde el sonido del obturador hasta los filtros exclusivos, todo te invita a pensar como un fotógrafo, no como un usuario de redes sociales.
Conclusión
Terminamos el recorrido cuando la luz empezaba a caer. Mirando la galería del Xiaomi, la sensación es de satisfacción absoluta. No es solo que el teléfono tenga "buena cámara"; es que la colaboración con Leica ha conseguido inyectar carácter y personalidad a cada píxel.
Caleido fue el escenario perfecto, Javier Salas el maestro ideal, y este Xiaomi, sin duda, la herramienta que rompe la última barrera entre la fotografía móvil y la profesional. Para este recorrido llevé mi cámara Nikon D90 e iba disparando con el Xiaomi y mi cámara, creo que fue todo un acierto esta decisión. Gracias PhotoEspaña y Xiaomi por darme la oportunidad de asistir a esta fabulosa Master class.