03/07/2025
RESURRECTION FEST 2025
Este es mi resumen fotográfico del Resurrection Fest 2025. Un festival donde he podido hacer lo que me apasiona: capturar momentos, transmitir emociones, vivir la música desde dentro y desde detrás del objetivo, en lo que es un referente a nivel nacional y europeo, lo que profesionalmente me llena muchísimo.
Han sido días intensos, de esfuerzo, entrega y conexión con bandas y público que entienden la música como una forma de vida. He visto a bandas a las que admiro, incluso he podido hacer fotos a algunas de ellas. Sin duda, un momento bastante épico de mi vida.
Pero esta vez, no puedo subir estas fotos sin hablar también de la parte incómoda. El Resu ya no es lo que fue: ahora está (en parte) en manos de KKR, un fondo de inversión vinculado a intereses económicos en empresas que se lucran con la ocupación, el despojo y el genocidio del pueblo palestino. Un fondo que forma parte de ese engranaje que ve la guerra como un negocio. Y eso, por muy lejos que parezca, también nos toca.
No comparto esto para señalar a quienes han trabajado con ilusión en el festival, ni a quienes han disfrutado de él. Tampoco para restar valor a las bandas, ni a la gente que mantiene vivo el espíritu que tantos años ha tenido este espacio. Pero creo firmemente que la cultura no puede ser ajena a lo que pasa en el mundo.
Estas imágenes hablan de música, sí. Pero también quiero que hablen de conciencia y de contradicciones. Porque no todo vale. Porque la música también es lucha. Y porque incluso aquí, entre luces, distorsión y pogos, el capitalismo devora todo a su paso y convierte lo que debería ser un espacio de hermanamiento y reivindicación en un espacio hecho por y para el dinero.
Dicho esto, vivimos en un sistema donde es casi imposible no alimentar, de una forma u otra, a quienes sostienen la violencia y la injusticia. Si no es al Estado, es a una multinacional.
Lo importante es ser conscientes y decidir a quién apoyamos, a quién damos nuestro dinero.
Yo he venido al Resu a currar, acompañando a la banda de un viejo amigo. Y lo que tengo claro es que, como público, dudo mucho que vuelva. Porque hay líneas que no quiero cruzar. 🇵🇸