05/08/2026
Los Papeles de Panamá destaparon cómo grandes fortunas, políticos, empresarios y celebridades utilizaban sociedades opacas y paraísos fiscales para esconder patrimonio, reducir impuestos y mover dinero lejos del control público. Una maquinaria diseñada para que quienes más tienen puedan contribuir todavía menos.
La investigación provocó dimisiones, juicios, multas y la recuperación de miles de millones en distintos países. Pero la estructura que permitió aquel saqueo siguió prácticamente intacta: despachos especializados, empresas pantalla, testaferros y territorios dispuestos a proteger el dinero de las élites.
Nos dijeron que era un escándalo histórico. Después llegaron los titulares, unas cuantas condenas y el silencio. La lección quedó clara: cuando una persona pobre defrauda, la persiguen; cuando lo hacen los poderosos a escala mundial, lo llaman ingeniería fiscal.