29/06/2019
Colaboración de Roberto Bernal (EL REY BOB)
La vida me da momentos y con ellos lo resuelve, como los aires que soplan con el viento moviendo las palmeras del camellón, o como la brisa sobre el malecón causada por el norte que azota las olas en el muro, susurrando al oído un conjuro que vuelve mágica la ciudad.
Respiro y con claridad se siente el aroma del lago, fuente de trabajo honrado que mantiene a la comunidad; lugar de las casas quemadas causadas por San Martín; sobre el cerrito un jardín, hito de numerosos encuentros, serenatas tocadas por cientos de estudiantes agradecidos, marchando del colegio al centro, celebrando la tradición, bailando al ritmo de un son la cultura regional, promovida por el amor a la raíz que dio vida a un pueblo veracruzano.
Llevo la bandera en la mano, orgulloso de lo que soy, adonde voy y de donde vengo, presumiendo a todos lo que tengo en aquel lugar misterioso. Misterioso por sus leyendas e historias que van heredando de generación en generación, relatando lo que fue de antaño; como el cuento en aquellos años de los pies postrados sobre la roca, o como la espina que toca el lomo de la mojarra; la campana abandonada por los nahuales en la poza, y el destello de esa hermosa agua de los enanos.
Magia y secretos ocultos a lo largo de tanto tiempo, mismos que se reviven al conocer su pasado; por eso me he ido cultivando de historias de otros lugares, pero me sigo quedando con mis hermosos atardeceres, uno más de los placeres que el entorno nos brinda; la monocromía naranja del cielo despejado reflejada sobre el lago que difumina su pintura, muestra con hermosura el brillo de nuestra vida, naturaleza escondida denota grandeza pura, verlo de otra perspectiva me enamora más de ti, como cuando cae la noche sobre el cerro puntiagudo, el paisaje más puro del alma del municipio con la cruz en ese sitio que remata su belleza; me gana la tristeza sólo recordarlo en la mente, y así es como te tengo presente dentro de mis pensamientos, la vida me da momentos y con ellos lo resuelve, por esto y más volveré siempre a disfrutar de tus encantos... Catemaco