26/08/2026
Me gusta ser ciclista. Es un deporte que me apasiona y que disfruto. El dolor físico me recuerda que puedo llevar mi cuerpo a situaciones impensables. Lo soy porque me gustan las aventuras. Porque tengo un espíritu al que le gustan los desafíos. No compito con nadie porque el asunto es sólo conmigo.
Aprecio a mis amigos ciclistas porque, al igual que yo, también tienen un espíritu aventurero e indomable al que le fascina trepar cerros y librar llanos. Hombres y mujeres que se maravillan con un amanecer arrullado por el canto de los pájaros o con el paisaje que nos recibe amoroso.
Soy ciclista y agradezco a Dios y a la vida por ello.