16/05/2026
Hubo una época en que el mundo cabía en el papel. En el quiosco, en el olor a tinta fresca, en el negativo que esperaba ser revelado. Las revistas existían, y con ellas existíamos nosotros — lectores, fotógrafos, curiosos. Lo efímero tenía peso físico y nadie pensaba que habría que guardarlo — porque siempre iba a estar ahí.