30/07/2026
Hace más de diez años, cuando creía estar viviendo el momento más triste de mi existencia y sin esperarlo, una querida señora que trabajaba en la conserjería del Punta Brisas me preguntó si podía cuidar a dos pichones. No tenían ni plumas y eran muy inquietas. Con mucho miedo, decidí tomar el riesgo de intentarlo sin lastimarlas, ya que eran extremadamente pequeñas. Me asesoré con diferentes veterinarios y seguí sus indicaciones con mucha alegría. El resultado fue una década de la mejor compañía, alegrías y la satisfacción de ver a mi familia unida por dos picos que llegaron para convertirse automáticamente en un miembro más. Todos estábamos pendientes de cada una de sus necesidades a cambio, recibíamos un amor inmenso y uno que otro picotazo de vez en cuando, ¡pero nos encantaba!
Pedro, de unos 16 años aproximadamente, decidió llamarlas Chiquita y Resistencia. Me encantaba hacerles fotos, besarlas y jugar con ellas, verlas volar libres ya que jamás se les cortaron sus alitas. Al llegar a casa siempre nos buscaban o nos llamaban, algo que me hizo sentir que nunca estuve solo. Después de la desgracia del 24 de junio, solo pude encontrar a Resistencia. Me la llevé a Caracas y mi primo la cuidó muy bien, sin embargo, ella sabía que algo había cambiado. Jugaba conmigo, dormía a mi lado y me hizo creer en distintas ocasiones que estaba bien o que iba mejorando. Sin importar a dónde fuéramos, ella lograba devolverme un poquito de ese grandioso hogar que llegué a tener. Tristemente, hoy Dios decidió que se encontrara con mi familia y con su hermana Chiquita. Siempre la amaré y la recordaré. No sé por qué estoy viviendo todo esto la verdad, hubiera preferido estar con los míos en lo que fue nuestro apartamento. Espero que sea cierto que me quedan cosas grandes por vivir, porque todo esto me tiene contra el suelo y sin ánimos de querer levantarme. Gracias, mi Resistencia, por acompañarme hasta hoy, por sostenerme emocionalmente en cada segundo y por dormir conmigo desde que pude mudarme. Te lo agradezco infinitamente, hermosa. 💔