10/06/2026
La experiencia de ver el espectáculo de Soda fue muy especial.
Un show impecable, tecnológico y profundamente sensible.
Lo disfruté, canté, la pasé muy bien y me dejé llevar. Por momentos me lo imaginaba viendo todo ese despliegue y sonriendo, por momentos me sumergía en una profunda nostalgia y por momentos sentía una emoción inexplicable, como si el tiempo no hubiese pasado.
La energía del lugar era alucinante y quizás de eso se trata: de la energía que queda, que circula y que todavía emociona.