18/04/2025
en ́rdoba -- Jueves Santo de visita a 7 Iglesias.
Siete templos que la comunidad católica recorre rememorando la pasión y entrega infinita de Jesús.
El primer templo representa lo sucedido en Getsemaní. Jesús y su ferviente oración, enfrentando la angustia de la traición, la agonía y suplicando a Dios para que apartara de él el sufrimiento pero aceptando la voluntad divina con infinitos amor y entrega.
Segundo y tercer templo, los juicios ante Anás y Caifás donde Jesús enfrentó acusaciones y cuestionamientos que marcaron el inicio de su pasión. La injusticia con la que Caifás rasga sus vestiduras en señal de indignación, declarándolo digno de muerte, demuestran la injusticia que pesaba sobre Jesús.
La cuarta iglesia simboliza la primera presentación de Jesús ante Poncio Pilato. El gobernador romano que no encontraba culpa en Jesús, pero enfrentaba la presión de los líderes religiosos y la multitud que pedían su crucifixión y, aunque intenta liberar a Jesús, la insistencia del pueblo fue mayor.
La quinta iglesia representa la presentación de Jesús ante el rey Herodes, quien deseaba verlo y presenciar algún milagro. Sin embargo, Jesús permaneció en silencio ante las preguntas del rey frusrando sus expectativas. Entonces Herodes, junto con sus soldados, lo menospreciaron y se burlaron de él, vistiéndolo con una túnica espléndida como símbolo de ridiculización. Finalmente, Jesús es devuelto a Pilato.
EL sexto templo, la segunda presentación ante Pilato, donde fue coronado con espinas y condenado a muerte. Pilato, presionado por la multitud y los líderes religiosos, ordenó que Jesús fuera azotado. Los soldados romanos, en un acto de burla y desprecio, trenzaron una corona de espinas y la colocaron sobre su cabeza, mientras lo vestían con un manto púrpura, burlándose de su realeza. En un gesto simbólico, Pilato se lava las manos, porque no asumía la responsabilidad por la condena, pero ordenaba su crucifixión.
La séptima iglesia simboliza el momento más doloroso y trascendental de la pasión de Jesús: su camino al Calvario. Tras ser condenado a muerte, Jesús carga la pesada cruz mientras era azotado y humillado por los soldados romanos. En este camino de dolor Jesús cayó varias veces debido al agotamiento y el sufrimiento, pero fue ayudado por Simón de Cirene, quien carga junto a él la cruz, y fue consolado por mujeres piadosas que lloraban por él. Al llegar al Monte Jesús es crucificado. Este momento de sacrificio máximo por la humanidad, de entrega total a la fe, culmina con su muerte y posterior resurrección, como señal de esperanzas y salvación a los creyentes.