17/01/2018
Hace un mes recibí un regalo de mía amiga Cata, una cesión de equinoterapia, fui motivada por apoyar su proyecto de vida, que me consta fue su sueño durante muchos años y ahora lo esta haciendo relidad con su empresa
Llegé con mucha espectativa y 0 idea de lo que iba a vivir, pero dispuesta a sacar todo lo mejor de las dos experiencias que me propusieron.
Terapia personal y de liderazgos. Admito que me atraía mas la segunda que la primera, con la prinera tenía mis dudas, no soy un persona de psicologo ni nada parecido, pero decidí entregarme a las dos con la misma intención, explotar al máximo la oportunidad.
Me siento hoy a escribir la reseña después de un mes porque en el momento fue tan movilizante para mi que no logre ponerlo en palabras, a todos los que se sentaron a charlar conmigo desde ese día hasta hoy les conté de que se trataba, pero no se si logre realmente transmitir el 100% de lo que viví, lo dudo mucho, hay que pararse ahí con 3, 5, 8, 11 caballos alrededor y permitirles tocarte y mostrarte para que me puedan entender él sentimiento. Aun así hoy decidí hacer mi mejor esfuerzo para contarles las cosas que gané
Descubrí que mi energía es mucho mas fuerte y poderosa de lo que imagine, me mostraron claramente los caballos que lo que proyectan mi mente y mi corazón sobrapasa cualquier discurso que pueda tener con otro o conmigo misma. Ellos la interpretan solo con estar cerca y la muestran como en un espejo, irrefutable.
Destrabe en 20 minutos un proceso de duelo que de otra manera sé que me ubiera tomado años transitar, que de hecho me venia a acompañando hace 2 años y me tenia llena de tristeza, salí recargada, no solo por lo que lloré y descargué en el momento, si no, por lo que entendí de mi misma frente a la situación solo con interpretar lo que los caballos me mostraban.