01/07/2026
Hay lugares donde el dolor no hace ruido. Se acumula en silencio, generación tras generación.
Eso pasa en Cerdeña.
Desde hace décadas, la isla vive una colonización que cambia de nombre, pero no de lógica: primero la industrial, después la militar y ahora la llamada "transición energética".
Siempre presentada como progreso. Siempre decidida desde afuera. Siempre pagada por quienes habitan y aman esta tierra.
Se ocupan territorios, se transforman paisajes, se sacrifican comunidades enteras y se ignora la voz del pueblo sardo, uno de los pueblos originarios más antiguos del Mediterráneo, junto con su cultura, su historia y su relación con la tierra.
Hoy, en Cala Finanza, muchas personas se reúnen para decir que basta. Para denunciar un modelo que pone el capital por encima de la vida, que convierte la naturaleza en mercancía y que llama desarrollo a lo que, para quienes viven allí, significa pérdida, desarraigo y destrucción.
El verdadero progreso no puede construirse sin escuchar a las comunidades, sin respetar los territorios y sin cuidar aquello que no tiene precio.
Porque una tierra no es un recurso para explotar. Es memoria, identidad y futuro.
Gracias a quien pone su energia e impegno en esta lucha!