15/07/2024
OBSERVATORIO IREMAI: SIRIA 🌍🔎
El pasado domingo se suscitaron una serie de disturbios en la ciudad de Kayseri, en el corazón de la Anatolia turca, a raíz de la difusión de un presunto caso de abuso sexual hacia una menor de edad por parte de un ciudadano sirio.
En hecho trajo consigo réplicas en otros puntos de Turquía, donde la población turca arremetió contra viviendas, vehículos y comercios de refugiados sirios. Ante esta ola de xenofobia sin precedentes, las autoridades turcas hicieron un llamado a la calma, al mismo tiempo que se produjo un aumento del despliegue policial con el propósito de frenar la propagación de la violencia. Como resultado, cerca de 500 personas fueron detenidas por participar de los disturbios.
Como consecuencia de estos incidentes,se produjeron una serie de protestas anti-turcas en el norte de Siria -donde Ankara tiene tropas desplegadas desde 2016-. Varias personas resultaron fallecidas; los manifestantes expresaron que actuaban en solidaridad a sus compatriotas sirios en Turquía.
Ankara fue uno de los principales países que recibió ciudadanos sirios desde que estalló la guerra civil siria en 2011. Actualmente acoge cerca de cuatro millones de refugiados sirios -quienes inicialmente adquirían un estatus de protección temporal-, convirtiéndose en el país que más refugiados absorbe en la región. No obstante, los sentimientos anti-refugiados comenzaron a incrementarse entre la población turca principalmente debido a una profunda crisis económica que atraviesa el país.
Representantes del gobierno sirio y hasta el propio presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, condenaron la violencia de los hechos. Las protestas resultan inoportunas, dado que emergen en un contexto de acercamiento entre ambos gobiernos -quienes tiempo atrás manifestaron su pretensión y predisposición a retomar sus relaciones diplomáticas-.