04/02/2022
Hace un par de días, descubrí una cuenta en instagram, de .laserna, y me encantó por innumerables motivos, así que te invito a descubrirla conmigo.
Pero, por qué me hablas de ella Karla?
Pues , como acaba de iniciar el mes y pronto llega el 14 de febrero "día del amor", ella nos propone trabajar en "el amor propio".
Entonces, como “buena mamá”, no no como mamá perfecta, sino como esa mamá gallina que siempre está pensando en sus pollitos, empecé a pensar… en mis pequeños, en los tuyos, cómo les estamos enseñando amor propio? Cómo les enseñamos a ser incondicionales consigo mismos?
Te traigo algunas ideas, algunas las practico un poco mejor que otras, otras un poco peor… como esta de ser mamá gallina…
El ejemplo. No es posible enseñar algo que no sabemos o practicamos. Nuestros hijos necesitan ver que nos amamos incondicionalmente, nos perdonamos, respetamos y aceptamos, no que somos perfect@s.
Amándolos. Se los demostramos lo suficiente? o a veces estamos muy ocupados para jugar con ellos, responder una pregunta, incluso dar una mirada. Soy la primera en admitir que hay días que me sobrepasan, y cuando me doy cuenta intento volver a ellos y alimentar sus corazones y almas.
Las etiquetas. Hay algo que aprendí hace años en el master de PNL que hice cuando vivía en Ecuador: ser vs. estar. Suele utilizarse expresiones como: eres feliz, eres lindo, eres grande, eres terc@, eres desordenad@, eres pequeñ@, eres... Es como vamos creando etiquetas en nuestros hijos, cuando realmente "no son", sólo "están": están lindos, están traviesos, están felices, están tristes, están... y es el cuarto el que esta desordenado, no ellos.
Permitiendo que cometan errores. Si, yo también suelo sobreproteger, pero es tan importante que se equivoquen, que lo admitan, que lo corrijan y aprendan a superarlo, serán oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
El "no". No nos gusta mucho que nuestros hijos nos den la contra, nos digan que no o se nieguen a hacer algo, estoy segura que habrás leído sobre esto: queremos niños obedientes y dóciles y luego que se conviertan en jóvenes y adultos con capacidad de decisión y seguros de sí mismos. Pues el camino para que sean capaces de tomar sus decisiones, es que sepan decir que No, NO a aquello que sienten que les hará daño, que los incomoda o incluso que no quieren hacer, pero también que puedan explicar y defender su posición.
Cuidar de si mismos. Pues no, lamentablemente no estaremos toda su vida para cuidarlos y protegerlos y qué malo sería estarlo y no dejarlos ser y estar verdad? Pues parte fundamental del amor propio es que ellos puedan cuidar su cuerpo, su salud, su alimentación, su corazón, que sepan decidir y elegir aquello que les hará bien, no porque mamá o papá lo dicen, porque ellos lo saben, lo sienten, lo experimentan.
El valor propio y la aceptación. Cuántas veces hemos hecho algo por agradar a alguien? cuántas veces nos ha salido mal o nos hemos traicionado? Vamos a enseñarles a ser fieles a sí mismos, a que no necesitan la aceptación de todos, a que pueden estar en desacuerdo y no por ello serán excluidos, a que una discusión no es mala, es sólo un intercambio de opiniones. Empecemos por nosotros, vamos a demostrarles que podemos estar en desacuerdo con ellos, que vamos a respetar su posición y que nuestro amor no se verá afectado por ello.
Cuéntame qué te pareció este post y qué ideas más podemos implementar en casa con nuestros peques.
Me encantará leerte y conocer tus estrategias, cómo les enseñas amor propio a tus hijos?
Y si llegaste hasta aquí… GRACIAS!
amor, sólo amor… es lo que necesitamos.
Etiqueta a quien creas pueda ser de utilidad.