07/21/2025
Mis 50 me reciben en calma.
Más sabia, más reflexiva. Pero también más tajante, más decidida.
Ya no negocio lo que no me gusta, lo que no quiero, lo que no me da alegría.
Llego con el alma curiosa y las ganas intactas de seguir conectando con la vida.
De chica, mis cumpleaños eran en invierno. Un poco grises.
Hoy me hace feliz cumplir en verano: porque hay sol, luz y verde.
Porque los colores también son parte del camino que elijo.
Gracias, mamá, por estar siempre y seguir conectándome con lo sensible de la vida.
Por más viajes, hacia adentro y hacia afuera.
Y por las amigas de siempre, y las que me trajo la madurez.
Gracias, Ramiro, por empujarme a estar más cerca de lo natural, más lejos de lo banal.
En el camino hacia la rusticidad aún me falta bastante... jeje.
Gracias, Oli y Sol, por enseñarme todos los días, por cuestionarme y llevarme a hacerme preguntas difíciles.
Con más sentido. Con más verdad.
Feliz por respirar y hacerlo en profundidad.
Por estar, por ser.
Porque la juventud está en la flexibilidad y la adaptación, en escucharse y en respirar cada vez más profundo.
Feliz en estos 50. Hoy celebro todo eso. Y más.