Douglas Loza

Douglas Loza No sé quién soy, pero a veces hago fotos...

Llegaría el momento de hacer los temidos 83 kilómetros de ripio desde Bardas Blancas hasta Ranquil del Norte. Manu pinch...
17/05/2026

Llegaría el momento de hacer los temidos 83 kilómetros de ripio desde Bardas Blancas hasta Ranquil del Norte. Manu pinchó su neumático delantero a pocos kilómetros de empezar el trayecto, por lo que paramos a solucionarlo. Después de unos minutos de sacar la rueda y empezar a montar el nuevo neumático, un trío de viajeros chilenos se detuvo a ayudar y todo se hizo más fácil y rápido. De hecho, fueron varios viajeros en moto y vehículos los que se detuvieron a ofrecer ayuda o por lo menos preguntar si todo estaba bien. Eso me dejó una bonita e importante lección: los viajeros no viajan solos.

A medio camino nos cruzaríamos con uno de los atractivos turísticos de este tramo: La Pasarela, una formación geológica de origen volcánico que fue moldeada por el agua del Río Grande, dejando este enorme pasillo de basalto que nos serviría como pausa y distracción de la pesada ruta que aún continuaba por unas horas más.

Una vez atravesados estos kilómetros infernales de ripio, llegaríamos al camping municipal de Ranquil del Norte, donde haríamos noche para seguir rumbo hacia Chos Malal al día siguiente. Una vez allá, llegaríamos al camping municipal de esa ciudad y le haría por primera vez el cambio de aceite a la BBlín, algo que evidentemente me tomaría más tiempo del que imaginaba.

Después, el Camino nos llevaría hacia Junín de Los Andes, donde antes de llegar nos juntaríamos en plena ruta con el gran y luego con Luis, un viajero chileno que estaba dirigiéndose al sur para cruzar a Chile de regreso a casa. Llegamos a una motoposada en Junín y aquí nos encontraríamos con gente fantástica de diferentes lugares de Argentina. Darío y Naza (), Maxi () e Ismael (). Nos invitaron a disfrutar de nuestro primer asado argentino que estuvo delicioso. Entre risas, comida, bebida y uno que otro intercambio de souvenirs, tuvimos una noche maravillosa.

Al día siguiente salimos rumbo a orillas del lago Huechulafquen para disfrutar del imponente volcán Lanín que se alzaba al fondo mientras nos relajábamos y compartíamos unos mates.

El concierto de The Lumineers () fue un paréntesis importante en mi viaje. Y es que me tomó por sorpresa porque anunciar...
03/05/2026

El concierto de The Lumineers () fue un paréntesis importante en mi viaje. Y es que me tomó por sorpresa porque anunciaron su gira por Sudamérica cuando ya llevaba un par de semanas en ruta. Lo más sorprendente es que anunciaron que el 9 de mayo se presentarían por primera vez en Ecuador, algo que no esperaba ni de lejos.

El problema es que para esa fecha estaría viajando todavía. Aunque no estaba seguro de en qué país estaría, fui haciendo cálculos para verlos en alguno de los países donde se presentarían, y bueno, Chile fue la mejor opción ya que los planes indicaban que en abril estaría recorriendo la Carretera Austral y por ende, estaría en Chile para el 1 de mayo (fecha del concierto).

Y así fue, conseguí comprar las entradas por medio de una amiga chilena porque por ser extranjero no pude hacerlo directamente, y aunque el tiempo se me agotaba porque seguía en la Carretera Austral, en una semana tuve que recorrer más de 1500 kilómetros superando ciertos problemas para llegar a Santiago un par de días antes del evento y alistarme para el show. Así de importante es esta banda para mí, y a pesar de que ya los había visto en Bogotá 3 años atrás, no podía perderme de g***r ese concierto como si fuera la primera vez que los veía.

A Santiago me llegaría una visita muy especial desde Ecuador para acompañarme al show. Cabe destacar que me hizo el aguante de estar en la cola del lugar del evento por 7 horas para poder estar en primera fila, y lo logramos.

El concierto estuvo espectacular como era de esperarse de unos músicos de esa calidad. Canté, grité con gente que no conocía pero que compartía una misma pasión.

Al final del concierto, logré conseguir una de las vitelas que uno de los integrantes usó durante la presentación y lanzó al público. Luego de salir, me regaló una camiseta oficial con un estampado de mi álbum favorito de la banda, la fecha y el lugar del concierto, haciendo todo esto mucho más especial e inolvidable...

29/04/2026

Me iba a saltar Puerto Río Tranquilo y este tour, pero el Camino tenía otros planes…

EL SUR ES POSIBLE | PT 9Mi viaje tomaría otro rumbo cuando conocí a Nill en la Mano del Desierto. Pensé acampar solo en ...
25/04/2026

EL SUR ES POSIBLE | PT 9
Mi viaje tomaría otro rumbo cuando conocí a Nill en la Mano del Desierto. Pensé acampar solo en ese lugar, pero allí estaba él, pensando lo mismo. Compartimos charlas, cena, fotografías con las estrellas, y ruta en los próximos días.
Nuestro encuentro quedó marcado, y desde esa noche hasta hoy, somos “Hermanos del Desierto”.

Al día siguiente llegaría Manu, una motoviajera colombiana que se unió a nuestra ruta. Sin pensarlo y sin pedirlo, ahora éramos 3. Los próximos días avanzamos por la costa de Chile y llegamos a La Serena, donde pensamos que sería nuestra última noche con Nill, pero el Camino tenía otros planes, y aunque nos separaríamos a la mañana siguiente, nos encontraríamos más tarde en La Calera, donde pasamos una noche genial y conocimos a Gustavo (“Patam”), un motoviajero argentino que se uniría al grupo para cruzar a Argentina; él de vuelta a casa y Nill de vuelta a Brasil. Yo no tenía pensado cruzar pero el Camino me juntó con ellos para cambiar mis planes.

Hicimos el cruce por el Paso Los Libertadores, donde está la famosa cuesta Los Caracoles, una pendiente con más de 20 curvas en forma serpenteante que disfrutamos muchísimo. Llegamos a Mendoza y nos quedamos en la motoposada Mendoza en Moto (), y tomaríamos rumbos diferentes. Nill a Brasil, Gustavo a Santa Fe y con Manu tomaríamos la mítica Ruta 40 hacia el sur.

Pasaríamos por El Sosneado, nos quedamos en Malargüe en la motoposada Ruta 40 (), luego llegaríamos Bardas Blancas, donde haríamos noche antes de atravesar los más de 80 kilómetros de ripio hasta Ranquil del Norte. Allí pude ver el cielo más extraño de mi vida, una enorme nube roja que incendió todo.
Aquí conocimos a Fernanda, Omar y sus hijas () una genial familia de viajeros argentinos que me harían probar por primera vez el mate y compartirían una rica cena en su casa rodante. También compartieron con nosotros muchos consejos, historias, datos sobre la ruta, sobre la cultura argentina y la vida viajera.

EL SUR ES POSIBLE | PT 8Luego de Iquique, el Camino me llevaría hasta Quillagua, donde se cumpliría 1 mes desde mi salid...
20/04/2026

EL SUR ES POSIBLE | PT 8
Luego de Iquique, el Camino me llevaría hasta Quillagua, donde se cumpliría 1 mes desde mi salida de casa y leería por primera vez lo que 4 valiosas mujeres escribieron para mí en un mapa de Sudamérica impreso. El pequeño pueblo con aires de paz me haría quedar un par de días para conocerlo y visitar el “Valle de Meteoritos”, un lugar con grandes cráteres hechos por impactos de rocas provenientes del espacio.

El viaje continuaría hasta María Elena para visitar su Museo del Salitre y conocer un poco más de la historia que ya me venía interesando.

Después de más ruta desértica llegaría a Antofagasta, donde me esperaba “el profe” Nelson, un compatriota que me recibió en su casa junto con su familia, donde luego de un mes de viaje probaría la sazón de la comida ecuatoriana, lo que me hizo sentir como en casa. Además conocería un poco más de la ciudad y la cultura chilena -desde la perspectiva ecuatoriana-, en una caminata de unos 10 kms.

Finalmente me prepararía para acampar en un lugar inhóspito donde el viaje tomaría otro sentido…

31/03/2026

La caminata de unas 2 horas por un camino lleno de lodo por la lluvia del día anterior solo hizo que el esfuerzo valiera más la pena cuando llegamos a ver la grandeza de este bonito lugar en el fin del mundo…

El Camino me llevó hasta Iquique, Chile 🇨🇱, donde conocería Humberstone, un conservado pueblo fantasma de la época de la...
30/03/2026

El Camino me llevó hasta Iquique, Chile 🇨🇱, donde conocería Humberstone, un conservado pueblo fantasma de la época de las salitreras que llamaron mi atención a partir de conocer que fue el deseo de controlar el salitre lo que provocó que los gobiernos de turno iniciaran la Guerra del Pacífico (1879-1884 entre Bolivia y Perú contra Chile).

La vida en las salitreras no era nada fácil, las carencias eran evidentes y las condiciones de vida eran precarias. Muchos trabajaban desde niños apenas terminaban la escuela porque la mano de obra era muy requerida para sacar todo el salitre posible.

Las empresas salitreras controlaban todo, y negociaban con los que tenían hijos para darles el estudio con la condición de que una vez finalizada la escuela a los 12-14 años aproximadamente (existen registros de niños de 8 años en adelante), los varones tenían que ir a trabajar en la extracción del salitre.
Los turnos de trabajo eran de 12 horas y a los niños les pagaban la mitad que a los adultos. Pago que los hacían en fichas que solo servían en la tienda del pueblo, que para sorpresa de nadie, era propiedad de la empresa salitrera.

La matanza en la escuela de Santa María de Iquique (21 de diciembre de 1907) a los trabajadores y sus familias que protestaron por mejores condiciones de vida y trabajo (más de 2000 mu***os inocentes) dejó claro que los intereses por las ganancias obtenidas del salitre era todo lo que les importaba al gobierno de turno y a los “señores del salitre”.

Daniel Farías vive en Malargüe, Argentina. Muchos años atrás vino desde Buenos Aires por unas vacaciones y terminó forma...
30/03/2026

Daniel Farías vive en Malargüe, Argentina. Muchos años atrás vino desde Buenos Aires por unas vacaciones y terminó formando una familia aquí.

Temprano en la mañana lo veo mirando su huerto y me acerco a saludar. Le pregunto por las plantas que cultiva y con orgullo me cuenta que tiene varios tipos de calabazas, tomates, ají, sandía, algo de lechuga y hasta un par de plantas de maíz. Le pregunto si puedo cruzar a su huerto para ver mejor las plantas que tiene para hacerles unas fotografías y accede gustoso.

Empieza a buscar entre las plantas, separando las hojas para poder mostrarme las diferentes calabazas y sandías que están creciendo. Me cuenta que pronto ampliará el huerto 25 metros más para aumentar la producción y tal vez sembrar otras frutas y vegetales. 

Me dice que aprendió ciertos trucos con la gente del campo de Malargüe. Uno de ellos es el denominado "Almanaque del Clima" y consiste en vigilar el tiempo durante el mes de enero; desde el día 1 hasta el 24. Tomando apuntes del cielo de cada día, se sabrá cómo estará el clima durante todo el año. Él lo aplica cada año y así puede "adivinar" cómo estará el clima durante el siguiente mes. Cuando comparte sus predicciones del tiempo y más adelante se cumplen, sus amigos lo llaman "brujo".

Me pregunta si conozco cómo hacer que una planta vuelva a producir en la próxima cosecha en caso de que haya dejado de hacerlo. Le respondo que no, y comparte conmigo un truco bastante peculiar. Me dice que hay que remojar en agua una funda de papas (un s**o de yute pequeño) el 24 de diciembre. "Brindá con la familia y después ve a la planta, llevá la funda... y la cagás a palos", me dice convencido. Lo relata de manera graciosa y da ganas de reírse, pero el asombro y las preguntas que surgen no lo permiten. Me asegura que es un truco infalible y que una vez se lo demostró a un amigo que tenía una planta que dejó de producir y no le creía cuando Ramón le comentó sobre esta curiosa técnica. La planta ahora produce como nunca antes, tanto que su amigo le dice que vaya a visitarlo para que se lleve un poco porque hay exceso de cosecha.

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