25/04/2026
EL SUR ES POSIBLE | PT 9
Mi viaje tomaría otro rumbo cuando conocí a Nill en la Mano del Desierto. Pensé acampar solo en ese lugar, pero allí estaba él, pensando lo mismo. Compartimos charlas, cena, fotografías con las estrellas, y ruta en los próximos días.
Nuestro encuentro quedó marcado, y desde esa noche hasta hoy, somos “Hermanos del Desierto”.
Al día siguiente llegaría Manu, una motoviajera colombiana que se unió a nuestra ruta. Sin pensarlo y sin pedirlo, ahora éramos 3. Los próximos días avanzamos por la costa de Chile y llegamos a La Serena, donde pensamos que sería nuestra última noche con Nill, pero el Camino tenía otros planes, y aunque nos separaríamos a la mañana siguiente, nos encontraríamos más tarde en La Calera, donde pasamos una noche genial y conocimos a Gustavo (“Patam”), un motoviajero argentino que se uniría al grupo para cruzar a Argentina; él de vuelta a casa y Nill de vuelta a Brasil. Yo no tenía pensado cruzar pero el Camino me juntó con ellos para cambiar mis planes.
Hicimos el cruce por el Paso Los Libertadores, donde está la famosa cuesta Los Caracoles, una pendiente con más de 20 curvas en forma serpenteante que disfrutamos muchísimo. Llegamos a Mendoza y nos quedamos en la motoposada Mendoza en Moto (), y tomaríamos rumbos diferentes. Nill a Brasil, Gustavo a Santa Fe y con Manu tomaríamos la mítica Ruta 40 hacia el sur.
Pasaríamos por El Sosneado, nos quedamos en Malargüe en la motoposada Ruta 40 (), luego llegaríamos Bardas Blancas, donde haríamos noche antes de atravesar los más de 80 kilómetros de ripio hasta Ranquil del Norte. Allí pude ver el cielo más extraño de mi vida, una enorme nube roja que incendió todo.
Aquí conocimos a Fernanda, Omar y sus hijas () una genial familia de viajeros argentinos que me harían probar por primera vez el mate y compartirían una rica cena en su casa rodante. También compartieron con nosotros muchos consejos, historias, datos sobre la ruta, sobre la cultura argentina y la vida viajera.