17/02/2026
I have a dream.
(Sí, como Luther King o la canción de ABBA… salvando las diferencias, claro)
Y después de un 2025 difícil, quiero cumplirlo.
Hago fotos. S**o fotos. Tomo fotos.
Me cuesta decir “soy fotógrafa”.
Por respeto a fotógrafos enormes que conocí cuando empecé con esto como hobby, allá por los 2.000 y el mundo analógico y digital peleaban una batalla parecida a batallas que se dan hoy en día.
El síndrome del impostor conmigo se siente bastante cómodo.
La historia resumida cuenta que un día el hobby dejó de ser hobby. La cámara se volvió mi herramienta de trabajo. Mis fotos, mi moneda de cambio.
Y me di cuenta de algo: a veces ya no llevaba la cámara al cumpleaños del hijo de un amigo para pasarlo increíble y regalar las fotos. Porque a veces, sólo a veces, estoy cansada de sacar fotos.
Y sí, tengo el privilegio de vivir de lo que más me gusta. Y como dije antes, ponerle cabeza y corazón.
Me gusta fotografiar todo. Personas, marcas, historias, momentos. Pero lo que realmente me mueve, es el deporte. Y si es futbol…Ahí la fotografía vuelve a ser hobby, puro amor al arte.
Me encantaría practicarlo, pero lo que más me encantaría es capturarlo.
La hinchada, la tensión, las miradas, el segundo exacto del impacto, la celebración.la frustración. El último minuto, la esperanza, la épica.
Hoy tengo un sueño. Y quizás estoy “grande” para andar soñando. Pero si no es ahora...
Quiero fotografiar eventos deportivos profesionales.
¿Un Mundial? Obvio. Una Champions... necesitaría otra vida para lograrlo.
Una liga local, una copa libertadores...
Lo escribo acá porque los sueños que se dicen en voz alta quizás pesan distinto. Estoy investigando los pasos, acreditaciones, agencias, caminos posibles.
Pero si me leíste todo esto y tenés experiencia, un contacto, un consejo o simplemente ganas de compartir cómo empezaste, te lo agradezco.
A veces el primer paso es animarse a decirlo.