09/10/2018
de Boreal para el publico de Taller Aureo.
"Elena es una chica de invierno.
Le gustan los chalecos gruesos, los pantalones largos y sus botas gastadas,
los calcetines de polar, las bufandas que te tapan hasta la nariz,
los gorros de lana y esas chaquetas con chiporro,
pero ama por sobretodo su paraguas transparente.
Le gusta estar acostada en la mañana de días lluviosos, levantarse a almorzar,
tomar su paraguas, su bufanda negra favorita y salir
dejar el calor de hogar a sus espaldas.
Le gusta pisar charcos y ver cómo el agua se mueve inquieta.
El color de las hojas cuando están húmedas, el olor a humedad, a tierra mojada, todo mojado.
El invierno le encanta, Elena sabe que ella nació en un día lluvioso y ese hecho le parece algo magnífico.
Manuel es un chico de verano.
Le gusta sentir la arena bajo sus pies, el calor del sol en su cuerpo, lo cálido del suelo y el ambiente,
lo fresco del viento y el exquisito aroma del mar.
Le gustan las chicas en sus trajes de baño, los chicos jugando a algún deporte en la arena, como las familias disfrutan bajo los quitasoles.
El aroma del bronceador y bloqueador, el agua helada del mar que te ayuda a escapar del eterno calor del día, la marea como va y viene.
Y lo asombroso que puede ser de cálida la noche.
Le gusta cómo brillan las estrellas con intensidad cuando no hay ninguna nube que cubra el cielo, el bullicio de las personas en los pubs, las canciones y fogatas a la orilla de la playa, las bajadas rápidas en bicicleta.
El resplandeciente sol.
Poder usar shorts y solo shorts, ocupar lentes de sol, poder quedarse dormido bajo un árbol porque estaba cómodo tirado en el césped.
Elena ama el invierno pero odia el verano.
Manuel ama el verano pero odia el invierno.
Elena conoce a Manuel un día cualquiera de su trágico verano. Manuel reconoce a Elena en uno de los tantos tristes días de invierno.
Pero ¿qué ocurre con el resto de las estaciones?