30/08/2026
Mi primer trabajo pago como fotógrafo: la planta de Haceb en Copacabana, 2015.
El reto por su 75 aniversario era enorme, de manera literal. Necesitaban una imagen con la resolución exacta para cubrir una pared de proporciones industriales en forma de mural. Dominar la técnica, la óptica y la nitidez extrema en un espacio de esa magnitud me obligó a salir de cualquier zona de confort.
Ese encargo marcó un antes y un después en mi carrera. Fue la primera vez que mi ojo creativo tuvo un valor comercial real y el momento exacto en el que, al ver el resultado final, me atreví a definirme como fotógrafo profesional.
¿Cuál fue el proyecto que les hizo sentir a ustedes que finalmente habían dado ese salto definitivo en su profesión?