29/08/2022
Hoy estuvimos en la 16 gran caravana Volkswagen, fue el primer encuentro luego de una pausa que tuvo lugar en razón a la pandemia mundial. Este evento, que se lleva desarrollando desde 1987 tiene como propósito dar visibilidad a los automóviles de la marca alemana, así como que sus dueños tengan un espacio para dar rienda suelta a su pasión por estos vehículos.
El evento tuvo inicio a las 8:00 am en el centro comercial Bima a las afueras de Bogotá. Hacia las 10:00 de la mañana el parqueadero del lugar se llenó de todos los colores y modelos de carros Volkswagen. El evento era familiar y pet friendly, la vibraciones de los motores elevaban la emoción de tener cientos de estos autos reunidos en un solo sitio.
Los dueños de los carros exponían con orgullo sus vehículos. Empezamos a realizar el recorriendo contemplando las bellezas de los carros. A los pocos minutos de iniciarlo, encontramos un patrón, cada auto era el vivo reflejo de su propietario. ¡Quedamos maravillados! Era impresionante como los vehículos adquirían la personalidad de su dueño. Es que, sin duda, aplicaba el famoso dicho “las cosas se parecen a su dueño”.
Encontramos una gran variedad de estilos, rockeros, hippies, vintage y clásicos, no había carro igual. Una sola marca arraigada a miles de corazones, que se juntaron para mantener una tradición y revivir recuerdos.
Hacía las 11:00 de la mañana salió la caravana para para autódromo de Tocancipá. La autopista se llenó de colores, el paso de los automóviles se robaban todas las miradas, los motores rugían al unísono y la emoción invadió el evento.
Al llegar al autódromo, se recorrió la pista para más adelante volverse a exponer los carros. Allí habían puestos de ventas de todo tipo de cosas alusivas a la marca, comida, artesanías, etc. La gente tomaba fotografías, videos y compartían en familia. Fue un evento en el cual para ir de los años 50s a los 70s bastaba subirse de un carro a otro.
Nos encantó ver tantos carros Volkswagen reunidos en un solo lugar y nos quedo claro: PARA CONOCER EL AL DUEÑO DE SU VW, basta con ver su vocho