02/06/2026
Las caídas son gajes del oficio cuando se vive al límite. Nadie se prepara para ese momento en el que todo parece terminar, pero ahí es donde aparece el verdadero carácter.
Porque cualquiera puede acelerar cuando todo sale bien. Lo difícil es levantarse, reconstruir y volver a intentarlo.
Y a veces, la mejor respuesta después de una caída no es una explicación.
Es volver a acelerar.