16/08/2026
Reborn
He tenido la suerte de visitar el nevado del Ruiz muchas veces y hay algo que nunca cambia: cada amanecer es completamente diferente al anterior. Hay días en que el cielo explota en colores y otros en que apenas deja ver el nevado entre las nubes. Pero siempre pasa algo.
Lastimosamente, también es un lugar que se ha visto muy afectado por el turismo descontrolado. Y eso da tristeza, porque lugares así no son infinitos.
Por eso volver siempre tiene algo especial. Verlo otra vez, madrugar, esperar el amanecer y encontrarte con un paisaje que parece completamente nuevo.
Volver a nacer, una y otra vez, con cada amanecer.