19/01/2026
¡Ya no le comen cuento! Marcos Daniel ahora anda pa’ arriba y pa’ abajo con un taburete echando embuste.
Al senador Marcos Daniel lo han visto últimamente pa’ arriba y pa’ abajo con un taburete, sentándose donde puede para echar sus discursos y asegurar que “ahora sí” le va a cumplir a los cordobeses. El problema es que, por más que cargue el asiento y lo ponga en cada esquina, la gente parece tener una postura clara: ya no le creen.
En Montería y otros municipios del departamento, ciudadanos han expresado abiertamente su molestia. Muchos recuerdan que el senador fue uno de los más férreos opositores de las reformas del Gobierno, una posición que hoy le pasa factura en su intento por reconectar con quienes se sienten defraudados. En varios lugares donde ha llegado, el clima ha sido el mismo: gestos de descontento, comentarios críticos y un ambiente que demuestra que la distancia entre él y la ciudadanía ya no se tapa con discursos improvisados desde un taburete.
Aun así, Marcos Daniel insiste en recorrer Montería para exhibir los proyectos que, según él, transformaron la capital cordobesa. Entre ellos destaca el concepto de Ciudades Verdes, inspirado en la Ronda del Sinú, una obra que convirtió un espacio olvidado en un eje ambiental, social y turístico. Esos logros, asegura, pretende llevarlos al plano nacional desde su trabajo legislativo.
Sin embargo, mientras él se sienta, se para y vuelve a cargar el taburete, crece la sensación de que su mensaje no cala como antes. La ciudadanía lo escucha, sí, pero desde la crítica; lo observa, pero desde la duda; y cada vez son más los que afirman que ese taburete no le alcanza para sostener promesas que ya han escuchado demasiadas veces.
Hoy, Marcos Daniel puede andar con su taburete a cuestas por todo Córdoba, pero lo que no carga, ni parece recuperar, es la confianza de una gente que, simplemente, ya no le come de cuento.