24/05/2026
Sobre la Cascada de las Monjas, los mayores cuentan que allí se encantaron unas monjitas, y de ahí nace el nombre. También se dice que recibe ese nombre porque tiene dos caídas de agua: la primera no cae directamente al suelo, sino que se dispersa como una brisa y forma una segunda caída, pareciendo el velo o el follaje de una monja.
En cuanto a La Torre, los antiguos caminantes que transitaban ese camino ancestral decían que, especialmente en Semana Santa, se veía una iglesia encantada. Algunas personas aseguraban escuchar campanas, sobre todo el Viernes Santo, y también observar luces y resplandores cerca del lugar. Por eso se considera un sitio muy misterioso, al que pocas personas han logrado llegar completamente.