21/03/2024
Hace unos meses, en Tinjacá, conocí a Edgar, un señor tan amable e inspirador como su arte, el arte de . Edgar me contó que en realidad el taller es de su papá, don Fabio, pero no se le puede quitar mérito a este heredero del arte de trabajar la tagua; una semilla que se considera "el marfil vegetal". En la última foto pueden ver las herramientas que demuestran todo el trabajo que conlleva moldear el material. Entre lo más curioso: pesebres en miniatura, decoraciones, escenas completas, y hasta un ajedrez de escasos milímetros, que lastimosamente no tengo en foto.
Sé que está estos días por Boyacá, échense la pasadita y conozcan de este arte tan bonito, y de paso van a Sutamarchán por longaniza 😅. Lo mismo si te alcanza el tiempo en estos días que vas a Boyacá
Gracias, don Edgar y don Fabio por su arte... en mi nevera hay un pedacito de Tinjacá a manera de imán.