06/09/2017
Hoy les quiero contar un poco de mi abuela paterna.
Etilma Porras Chavarría nació el 27 de enero de 1935 (82 años), es una mujer valiente, tierna, delicada y con la mejor memoria que he conocido en la vida, basta con sentarse a conversar un rato con ella para darse cuenta de todas las cualidades que les cuento y más. Aunque estudió hasta sexto grado de la escuela, tiene un doctorado en contar historias y un máster en tejido, costura y cuidado del jardín.
De las muchísimas historias que me ha contado de su vida quiero compartirles una que me gusta mucho.
Estando en primer grado de la escuela, su incomprendida forma de ser le traía problemas con los maestros inquisidores de la época y demás autoridades, después de castigos y golpes por parte de sus educadores decidió que no se iba a dejar más. La amenaza de un golpe con la regla o la pena máxima (un reporte al hogar) dejaron de importarle y en una ocasión en la que la enviaron a la oficina del director (lo que significaba que la esperarían en la casa para pegarle) se escapó de la escuela y caminó 7km para llegar al trabajo de su padre quien era el único que de verdad la entendía, tener deficit atencional en aquella época era incomprendido y malinterpretado por los ignorantes como estupidez. Después de esperar por horas fuera del MOPT a que su padre terminara de trabajar, su protector siempre la hacia reflexionar y aprender de sus errores sin lastimarla, al llegar a su casa su madre la esperaba con un chilillo para golpearla por haberse escapado, su papá la protegió esta vez y las siguientes que se escapó de la escuela por la misma razón. Ese amor incondicional de su padre quedó plasmado en ella hasta el día de hoy donde su abrazo tierno siempre espera para cuidarnos de lo que nos duele.
Gracias por ver y leer, Voy a estar compartiendo retratos de gente que quiero y admiro, espero que les haya gustado.