14/06/2026
Santa Ana, un pueblo que llevo en el corazón
En junio de 1983 llegué a este hermoso cantón de Santa Ana, en San José, Costa Rica. Han transcurrido ya 43 años desde aquel día, y puedo decir con profunda gratitud que este pueblo se convirtió en mi hogar, un lugar donde he recibido el cariño, la amistad y el aprecio de muchas personas que he tenido la dicha de conocer y que también me conocen.
Fue aquí donde conocí la que hoy es mi esposa, María Eugenia Cordero Madrigal, con quien tiempo después contraje matrimonio. Fruto de esa unión nacieron nuestros hijos, Gregory y Fabiola, quienes han sido una de las mayores bendiciones de nuestras vidas.
Aunque nací en Tilarán, Guanacaste, el 4 de septiembre de 1958, tierra donde cursé mis estudios de escuela y colegio, una parte muy importante de mi historia se ha escrito en Santa Ana. Ingresé a laborar en el Banco de Costa Rica en la ciudad de Cañas el 7 de enero de 1977 y, tras años de servicio, me retire trabajando en las oficinas centrales del BCR en octubre de 1998
Posteriormente decidí dedicarme a la fotografía, una profesión que ejerzo con pasión desde hace 27 años. A pesar del tiempo recorrido, sigo aprendiendo cada día, porque la fotografía me ha enseñado que siempre hay una nueva historia que contar y una nueva emoción que capturar.
Hoy, al mirar hacia atrás, solo puedo sentir agradecimiento. Gracias, Santa Ana, por abrirme las puertas, por permitirme formar una familia, desarrollar mis sueños y recibir el apoyo de tantas personas durante todos estos años.
Llevo con orgullo mis raíces tilaranenses, pero también llevo en el corazón a este noble pueblo que me acogió como uno de los suyos.
Con gratitud y cariño,
Vital Monge Herrera
Fotografía Vital Monge
Santa Ana, 14 de junio de 2026.