Soy amante de la luz, del arte que ella crea, y trato de capturar ese arte con mi visión, constantemente estoy en búsqueda de lo inadvertido, de miradas, de historias, historias que se puedan contar sin una palabra, solo con imágenes. Desde pequeño siempre tenía inclinaciones por el arte, la música, la pintura, el baile y todo aquello que me permitiera expresarme, afortunadamente mi padre, quien d
esempeñándose como fotógrafo de eventos, decidió explotar esas características que veía en mí, me inicio en el mundo de la fotografía a la edad de 13 años. lo recuerdo como si fuera ayer, un matrimonio, mi primer evento, con una cámara de la cual no recuerdo marca ni modelo, pero sí que era de rollo, bastante pesada para mis manos, pero la energía y ansias que sentía así como la emoción no me permitían sentir cansancio, y fue ahí, donde empecé y no me detuve. Durante todos estos años he tenido que ir aprendiendo muchas cosas, y la conclusión es que nunca se deja de aprender, y que cada aprendizaje no culmina con el inicio de otro, pues luego de aprender quizá se olvide, pero el amor por hacer no se acaba. Hoy por hoy puedo dar gracias a Dios por que todo don perfecto proviene de él, y este don me permite que otros, con una imagen, revivan momentos, sensaciones, incluso olores.