03/09/2026
La sora, un ave extraordinaria.
Cuando se habla de migraciones de aves, muchos nos sorprendemos ante los viajes de especies como el charrán ártico (Sterna paradisaea), que vuela desde el Ártico al Antártico, realizando una de las migraciones más largas conocidas. O la aguja colipinta (Limosa lapponica), que puede realizar vuelos sin escalas de alrededor de 11,000 kilómetros entre Alaska y Nueva Zelanda, atravesando el océano Pacífico. Son aves que parecen hechas para migrar.
Pero existe una especie cuya migración, aunque no alcanza esas distancias, a mí me resulta sorprendente. Se trata de la sora (Porzana carolina), un ave acuática que mide unos 20–23 centímetros, se reproduce en humedales de Norteamérica y que durante el otoño, vuela hacia el sur, llegando hasta el Caribe, Centroamérica y el norte de Sudamérica.
Y, , quizás ahí está lo verdaderamente extraordinario de la sora. Pareciendo un simple pollo, es capaz de enfrentarse al desafío más exigente de la migración que tienen las aves: cruzar el océano.