19/08/2021
Les quiero compartir esta historia que me saca una sonrisa y me llena de orgullo:
El 2 de Mayo de 2006, un día antes de mi cumpleaños, me compré a crédito mi primera cámara fotográfica. Era una cámara de paseo, muy básica y sencilla.
Exactamente un año después, decidí hacerle caso a mi instinto y de cumpleaños regalarme libertad para dedicarme de lleno a la fotografía. Tenía miedo porque no sabía si se podía vivir de la fotografía. Pero igual lo hice.
Empecé recogiendo cables y luego ateniendo mis primeros clientes.
En el camino fui conociendo todo tipo de personas increíbles que luego se convirtieron en mis amigos, quienes después por alguna razón, me recomendaban con más clientes, empresas y marcas para hacer todo tipo de trabajos en los que creían que podía aportar mi visión.
Me di cuenta que para vivir de la fotografía, debía hacerlo de manera profesional, y por eso creé , que hoy en día ha ayudado a más de12 mil fotógrafos en América Latina a orientarlos para vivir de lo que les apasiona. (Por cierto, emprender en tecnología es toda una aventura, que amerita otro post)
Después de 14 años, + de 20 países y miles de personas que con sus historias que han pasado por mi lente, entendí que la fotografía significaba para mí mucho más que un trabajo, un oficio o una profesión. Para mí la fotografía es un estilo de vida con el que siempre soñé.
Es interesante ver cómo la fotografía ha evolucionado y con ella, mi forma de ver la vida: Empecé en la universidad revelando rollos y diapositivas. Luego llegó el auge digital. Luego toda la gama profesional de lentes intercambiables. Hoy en día, mis mejores momentos los tengo hechos con un iPhone.
Hoy, en el Día Mundial de la Fotografía 📸, comparto con ustedes mi felicidad por medio de algunos pocos momentos que me han sacaron una sonrisa y con satisfacción me enorgullece decir:
¡Valió la pena! 🙌🏻