31/03/2014
¿Qué sería de la guitarra sin unas manos con alma?
¿Qué sería de la guitarra Flamenca si un pulgar como el de Diego del Gastor?
DIEGO DEL GASTOR, unos de los grandes pero a la vez injustamente desconocido, quizás porque pocos, muy pocos han sabido mover su pulgar con el sentimiento, el alma y la riqueza cultural que él lo hacía. Esa riqueza que no es aprendida, ni académica, ni ensayada..... Hablamos de una riqueza que podríamos comparar con la alquimia, con la magia, con los duendes y todos sus antepasados. A esa riqueza, hoy le llaman Patrimonio Cultural de la Humanidad y, aunque ya tiene nombre, no tiene el sitio que le corresponde.
¿Porque, mientras el mundo entero valora y admira el FLAMENCO, en España y más concretamente en Andalucía, su cuna, su casa, su hogar; todavía nos empeñamos en mostrarlo tal y como quieren los medios de comunicación o las discográficas?
El FLAMENCO es algo más que eso. Como un día dijo Manuel Morao, El FLAMENCO es una forma de vivir.....
Y así es, el FLAMENCO es una forma de ser, de estar, es una raza, un misterio, un compás rebelde que para algunos es totalmente inalcanzable, mientras que para otros es como el latido de su corazón.
El FLAMENCO es esa magia casi incomprensible que hace que a principios del siglo XX, un guitarrista de Arriate que se hizo llamar Diego del Gastor, que no salió de un pequeño triángulo territorial acotado entre Arriate, Ronda, El Gastor y Morón, llegara a las almas de auténticos aficionados que venían, cruzando el océano, hasta este pequeño país para escucharlo.
Y hoy, un siglo después, no llegamos a darnos cuenta de la dimensión de este ARTE, de la grandiosidad de esta Cultura, de su singularidad y de que su autenticidad no sólo es su seña de identidad, sino su caudal más valiso.
http://www.youtube.com/watch?v=Ti0AvRnVIms&hd=1