09/05/2026
Día 9.
Los proyectos colaborativos.
Hoy quiero hablar de algo que creo que cualquier persona creativa debería hacer de vez en cuando:
salir de su zona de confort.
En mi caso, una de las formas más bonitas de hacerlo ha sido a través de proyectos colaborativos.
Proyectos donde no todo gira alrededor de un encargo, una tarifa, una entrega o una expectativa concreta.
Proyectos donde te juntas con otras personas para crear algo con un sentido más amplio.
A veces para ayudar.
A veces para contar una historia.
A veces para dar visibilidad.
A veces, simplemente, para mirar desde otro lugar.
Proyectos como la realización del calendario de Galgos 112.
Un proyecto donde la fotografía servía para algo más que hacer imágenes bonitas: ayudaba a visibilizar, apoyar y poner rostro a una causa, además de que tuvieran herramientas para monetizar esa ayuda incondicional que dan a los peludos.
Otro proyecto muy especial fue la colaboración en Fotovoz para la tesis doctoral de Francisco Martínez Granados: “Vivir con psicofármacos: un estudio de foto-voz comunitario”.
Escuchar, aprender y finalizar con una exposición colaborativa que me acercó a una forma muy distinta de entender la fotografía.
Más social.
Más participativa.
Más humana.
Y este tipo de proyectos te mueven de sitio.
Colaborar te obliga a escuchar otras ideas. A aceptar otros ritmos. A mezclar tu forma de ver con la de otra persona. A entender que una fotografía también puede ser una herramienta para contar, acompañar, documentar o dar voz.
Y no, no todos los proyectos colaborativos tienen que ser enormes ni faraónicos.
A veces basta con una idea honesta, varias personas implicadas y ganas de crear sin controlar absolutamente todo.
Como dar visibilidad durante la pasada Semana de la Lactancia
Aquel 8 de Marzo dando voz a proyectos profesionales de algunas mujeres
O el proyecto junto a 8N - NIUNAMENOS
Porque colaborar también es ceder un poco. Es dejar que otra persona entre en tu proceso.