03/07/2026
Hay parejas que no siguen el camino.
Lo incendian.
No buscan la perfección, sino la verdad. La de las miradas que desafían al mundo, los abrazos que resisten todas las tormentas y los besos que suenan más a guitarra eléctrica que a violín.
Su preboda fue un grito de libertad, de esos que te ponen la piel de gallina. Un amor sin etiquetas, con el corazón al máximo volumen y el alma llena de rock.
Porque hay historias que parecen escritas entre acordes de Extremoduro, donde amar es lanzarse al vacío sabiendo que la otra persona estará abajo para recogerte.
Gracias por recordarnos que el amor también puede vestir de negro, levantar polvo y seguir siendo inmensamente bonito.
🤘🖤