26/05/2026
Sé que te asusta no saber quererte.
Te empeñabas en hundirte solo, sin ver que yo también estaba roto.
Y aun así, decidí quedarme.
Nunca te pedí que fueras perfecto; solo que te quedaras mientras aprendías a amarte.
Te veía alejarte, no por falta de amor, sino porque no sabías cómo sostenerlo sin romperte.
Yo no quería ser tu cura; solo ser ese lugar donde pudieras descansar.
Te veía huir… y lo entendía.
Yo también estuve ahí, deseando que alguien se quedara cuando todo dolía.
A veces yo también me alejaba, porque mi mundo se derrumbaba dentro de mí y no quería que vieras el caos que me habitaba.
Aun así, me quedé un poco más, esperando que algo dentro de nosotros dejara de romperse.
Quizás no te esperaba a ti, sino a quienes se fueron antes.
No tenía que salvarte; solo aprender a acompañarte sin perderme.
Y aunque no supe hacerlo, entendí algo:
amar también es hacer espacio…
incluso cuando el otro no vuelve.