29/03/2023
Marzo de 2023 - Las manifestaciones sí sirven
En 2016 me lié por primera vez con una chica. Hasta ese momento, yo había renegado de mi bisexualidad, pero en un profundo proceso de autocuestionamiento durante los años anteriores de uni, pude ir (re)conociendo a través de mis amistades -quienes se convirtieron en mis referentes y después también confidentes- la realidad afable que puede ser en mi contexto la expresión de la sexualidad sin tapujos.
En los no muchos encuentros que tuvimos, uno de los mayores quiebros (o así lo recuerdo) se produjo cuando afirmé con vehemencia que las manifestaciones no servían para nada. No pensaba exactamente eso, pero tampoco supe explicar la sensación que en aquel momento sentía al respecto. Poco más tarde, con el inicio del año posterior, tuve en la U la asignatura optativa de Género e Identidad. El encuentro con esta materia coincidió con el inesperado silencio por su parte y así, me topé con el feminismo como teoría y más tarde, con los feminismos.
En el magnífico monólogo Nannette, Hannah Gadsby se queja de que la primera vez que vio a “su gente” fue durante el carnaval, en una de esas manifestaciones llenas de colores, plumas y música que por lo excéntrico y ruidoso no le representan. A mí siempre me ha pasado un poco algo así. Eso de no sentirme a gusto en las manis tipo 8M, 28J, 25N. Y no particularmente en mi caso por falta de representación sino que por motivos personales que han derivado en ansiedad, me agobian estos espacios de ruido y aglomeración. Consciente ya de su importancia, en los últimos años he tratado de ir exponiéndome cada vez más, y este último 8M he registrado por primera vez con la cámara una fracción de lo que vi.
Las manifestaciones feministas sí sirven. Sirven para reír, cantar, llorar. Para que cualquiera vea que una tía puede liarse con otra y que no pasa nada. Sirven para desahogarse y gritar. Sirven para ver que existimos, diversas. ¿Diversas? Ay, permítanme, pero está claro que esto aún no. Las manifestaciones nos recuerdan (o así debería) que aún queda mucho por hacer, pero no sólo en el mes de marzo, o de junio o de noviembre. Las manifestaciones sí sirven. Que se lo digan a