27/10/2025
Esta cueva forma parte del relevo kárstico de la Muela de San Felipe, en materiales calcáreos del Cretácico superior, y se abre bajo un escarpe rocoso creando una gruta de entrada amplia y galerías interiores.
La cueva es un elemento natural conocido por la población local desde tiempo inmemorial y no figura con una fecha de descubrimiento.
Tiene unos 50–60 metros de la garganta interior que suelen estar iluminados en ocasiones aunque actualmente este alumbrado parece haber dejado de funcionar, la extensión completa de las galerías no está documentada ya que aún no se ha descubierto el final, se dice que tiene más de kilómetro y medio de galerías y canales.
Su valor cultural es notable: desde 1967 la cueva es el escenario del Belén Viviente del pueblo al que pertenece, representación comunitaria celebrada la semana previa a la Navidad y recientemente promovida como Bien de Interés Cultural inmaterial. La celebración implica escenas vivas en la gruta, participación vecinal y ofrendas tradicionales.
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