23/06/2026
Una de las cosas que más escucho antes de una sesión es:
“Estoy preocupada porque no sé si los niños colaborarán.”
Y siempre pienso lo mismo.
Menos mal.
Porque no espero que colaboren.
No espero que sonrían cuando yo lo pida.
No espero que estén quietos.
No espero que sigan instrucciones durante una hora.
No espero una versión perfecta de vuestra familia.
Espero una familia real.
Una madre que abrace.
Un padre que juegue.
Un bebé que necesite brazos.
Un niño que quiera correr.
Una hermana que se distraiga.
Porque las fotografías que más valoramos con el paso de los años no suelen ser las más perfectas.
Suelen ser las que nos recuerdan cómo era estar juntos.
Y para eso no hace falta preparar nada.
Solo venir.
🤍
Por cierto, ya estoy organizando las últimas fechas disponibles de julio antes de las vacaciones y empezando a abrir agenda para septiembre.