22/08/2025
Hoy hace un año que empecé a entrenar al aire libre desde cero.
De 89kg y un cuerpo fondón, a 79kg y bajando.
De sólo poder correr 5 minutos, a correr 90 minutos sin problema.
En este último año he perdido aún mas visión, y sólo veo medianamente bien a partir de 2–3 metros.
Leer ya me cuesta un mundo.
Dejar las pantallas de ordenador y mi trabajo ha ayudado un poco a estabilizar mi deterioro visual, pero no a detenerlo.
Por el camino he tenido un par de lesiones graves, sobre todo la de la rodilla izquierda, que ya es perpetua, pero aún así y con ella, con esfuerzo y tesón, he vuelto a poder correr y saltar (moderadamente), al igual que el ritmo de carrera continua.
La mayoría de los problemas solo están en tu cabeza, y son de importantes como tú dejes que lo sean.
Sin ayuda no puedes afrontar los retos, y es muy fácil rendirte.
Yo soy afortunado de tener a varias personas que no me han dejado caer, mi mujer, mi madre, mi hermana, y mi gran amigo y “brother in arms” .
Sin ellos, sin su ayuda, ya no estaría aquí.
No he hecho nada extraordinario, ni siquiera especial, solo he hecho lo que debía hacer: NO RENDIRME.
RENDIRSE NO ES UNA OPCIÓN.