09/08/2026
Cuando la nao Victoria tomó rumbo oeste, no estaba muy claro que fueran a llegar a su destino. Al contrario: lo más probable era que fueran interceptados por los portugueses, que murieran de hambre antes de llegar a puerto o que resultara extremadamente difícil encontrar la ruta de vuelta a casa. Y, realmente, de alguna forma, pasaron las tres cosas.
Pero tanto Elcano como el contramaestre Albo y los demás marineros, acompañados por los tres malucos, llegaron el 6 de septiembre de 1522 a Sanlúcar de Barrameda. Dieciocho de aquellos hombres acababan de completar la primera circunnavegación de la historia.
Aquí, el Castru de San Martín me recuerda aquella nao llegando a puerto. Sobre él, las nubes parecen guardar los pensamientos de sus hombres: fantasmas de hambre, miedo, muerte, islas desconocidas, tormentas y océanos que habían quedado al otro lado del mundo.
Y en tierra, gente mirando una nave que regresaba de un lugar del que nadie había regresado de aquella manera. Una escena que debió de parecer irreal.
Como mi costa, que también parece irreal…