18/03/2026
Ser fotógrafa nunca fue mi sueño,
ni siquiera era mi plan B.
La vida me ha llevado por mil caminos
y me ha preparado para que
hoy
esté
justo aquí
llenando vuestras vidas de recuerdos eternos.
Soy disfrutona, muy sensible y emocional y me obsesiona que tu etapa de crianza, de maternar en silencio puedas vivirla más veces gracias a mi fotografía.
Hoy quiero dar las gracias, de verdad.
A la revista por seleccionar mi trabajo entre más de 10.000 imágenes por segunda edición consecutiva, por mirar hacia este tipo de fotografía… por dar espacio a las fotógrafas que nos obsesionamos y apasionamos con vuestras historias.
Apostar por la fotografía de familia es, en el fondo, apostar por lo esencial.
Gracias también a ella, a la mamá que veis en esta imagen. Por confiar en mí cuando todo empezaba hace unos pocos años, cuando todavía estaba encontrando mi voz, cuando crear era más intuición que certeza.
Hay personas que llegan para quedarse en tu historia,
y ella es una de ellas.
Y gracias a vosotras.
A las que estáis.
A las que volvéis.
A las que entendéis esta forma de ver.
Porque al final, esto no va solo de fotografías.
Va de lo que queda.
Y yo tengo la suerte de poder guardarlo con vosotras y lo siento como un privilegio enorme.