Desde que tengo uso de razón me he interesado por las artes, dos en concreto: la música y la fotografía. Bajo mi punto de vista son dos buenas formas de expresar sensaciones y por supuesto, de respaldar recuerdos. Recuerdo estar de vacaciones con mis abuelos y mis padres, hacer que se colocasen para hacer la típica foto turística, coger la cámara y esperar… esperar al punto de llegar a desesperarl
es para que se relajaran y así capturar el auténtico momento, su esencia. Con 20 años comencé a estudiar imagen y sonido y hasta ahora no he parado de evolucionar, cada captura y cada nota es una nueva lección. Sentir cada cosa que haces e ir perfeccionando día a día es el oxígeno que respiro.