Un rally o rallye “en español ralis” es una competición automovilística que se disputa en carreteras abiertas al tráfico pero que se cierran especialmente para su celebración. A la parte cerrada al tránsito rodado se le denomina tramo, que es el lugar donde cada participante compite y que debe completar en el menor tiempo posible. El ganador es aquel que, con la suma de los tiempos de todos los t
ramos, haya empleado menos para completar la carrera. Los rallyes son una disciplina que convocan a una gran cantidad de público y que a diferencia de muchos deportes de alto nivel se puede disfrutar del espectáculo de manera gratuita. Exceptuando rallyes como el de Portugal, Gran Bretaña, Finlandia y Australia, donde los espectadores pagan una entrada para acceder a zonas habilitadas en el tramo, dotadas de aparcamientos, bares, restaurantes y espacios acondicionados para presenciar la carrera, en el resto de pruebas el público lo hace de manera gratuita. Para llegar a los mismos los aficionados se trasladan en sus vehículos particulares y en muchas ocasiones acampan la noche anterior o duermen dentro de los propios coches a la espera de la carrera. La reducción del kilometraje y la obligación de disputar las carreras en fin de semana ha provocado que los tramos se masifiquen y en zonas muy concretas, por lo que el control del mismo es uno de los mayores retos para los organizadores. Pese a todo, la afluencia de público es muy dispar. Las pruebas que se celebran en zonas aisladas como el Rally de Nueva Zelanda, en islas, caso del Rally de Córcega o el Rally de Chipre, por la poca notoriedad o simplemente por las adversas condiciones climatológicas en las que se disputan como el Rally de Suecia, contrastan con otras que si han tenido que enfrentarse al control del numeroso público y que ha obligado en muchas ocasiones a suspender tramos. Como ejemplo de esto son el Rally de Portugal, San Remo, Montecarlo, Alemania o Cataluña. Hoy por hoy la seguridad de un Rally depende mucho del comportamiento y del número de las personas que asisten y que están dispersas en un tramo siendo primordiales seguir las normas de seguridad para que la prueba de ese tramo se lleve a efecto y sin incidencia alguna. El término «rally» es una palabra de origen inglés que significa "encuentro, reunión" y define una carrera en carretera abierta. Se utilizó posiblemente por primera vez en el rally de Montecarlo de 1911 y hasta finales de la década de 1920 fue poco usado. No sería hasta mediados del siglo XX cuando las competiciones en Europa comenzaron a llamarse rally y que en Francia, país donde se celebraron muchas de las primeras carreras de automóviles, se le añadió la letra 'e' al final, quedando: rallye. Debido a que el Montecarlo fue la primera carrera en recibir este apelativo y al celebrarse en los primeros días del mes de enero dio el pistoletazo de salida a varios de los campeonatos en los que formó parte, caso del Campeonato de Europa en 1953 o el Campeonato del Mundo en 1973, de modo que es inevitable establecer un paralelismo entre la historia del Rally de Montecarlo y la propia historia de esta especialidad. De la misma manera sucede con el Campeonato del Mundo de Rally que tras arrancar en 1973 se convirtió en la máxima categoría de este deporte.