29/01/2020
En Anarres cualquier lujo es excremento, y la única belleza es la de los rostros, la de esos ojos anarrestis que nunca desvían la mirada, en los que se puede observar “el esplendor del espíritu humano”.
La cultura neoliberal nos ha acostumbrado a un tipo de ciencia ficción conservadora, que solo prolonga el presente en un futuro distópico. La ciencia ficción de Ursula K. Le Guin, en cambio, explora otros mundos alternativos posibles, como el de la anarquía en Los desposeídos.