13/01/2019
El arte y el misterio de cada fotografía no está sólo en la técnica, si no en cada uno de nosotros. Cada fotografía es un reflejo de todas las cosas que he visto, de todos los libros que he leído, de toda la música que he escuchado y de toda la gente que he amado. Y lo que está por venir, siempre aprendiendo a percibir...
Por eso si quieres ser mejor fotógrafo;
Viaja, viaja a mil lugares, aprovecha el tiempo, que no sabemos cuánto se nos ha concedido y presta atención a cada detalle como la luz de cada amanecer, o el rostro de un desconocido con su mundo en su cabeza...
Lee, lee todo lo que puedas y más... porque todo está en los libros, y alguién ya lo ha escrito antes, y con un punto de vista diferente al tuyo, seguro...
Escucha música, lleva auriculares siempre en el bolsillo, toda clase de música y estilos, busca el significado de cada letra si está en otro idioma, óyelas diez veces centrándote en cada ritmo y melodía, voz, batería, guitarras... Aprende a oir. Aprende a tocar algún instrumento. Oye la sinfonía increíble de la risa de un niño de cinco años...
Y sobre todo... Ama, ama por encima de tus posibilidades, sin esperar amor de vuelta, porque amar es dar... Ama por encima de tus cicatrices... con toda el alma... eso también ayuda a sanar...
Así y solo así, aprenderás lo que es la vida, aprenderás a ver, a oir, a percibir, a sentir... más allá de la superficialidad de las personas... pasando esa barrera, esa careta, esa coraza y ese muro que todo el mundo lleva por delante...
Y entonces sabrás cuando es el momento exacto de acariciar suavemente el botón de la cámara, la que sea que tengas entre las manos, para capturar y crear
un recuerdo perfecto,
un instante imborrable,
un destello de luz...
Aprendamos a vivir...