06/07/2016
Hola gente bonita, perdonen ustedes que los he tenido muy abandonados pero es que esto de viajar no es tan fácil como uno piensa, cada día es siempre un nuevo comienzo, son nuevos planes, nuevos destinos, nuevas personas, nuevos horizontes, nuevo clima, nuevo... nuevo... nuevo... nuevo...
La mayoria de los días son increíbles pero también tengo días abrumadores haciendo planes, revisando el presupuesto, buscando destinos, etc y otros en los que no deseo hacer absolutamente nada... llevo un par de semanas estancada en ese momento... Sorry!
He pesar de mi modo "flojera total" he hecho algunos cosas increíbles que les quería compartir.
Después del desierto del Sahara, eso fue hace unas 3 semanas atrás... Me fui a visitar "Las gargantas del Todra" que son un sistema de cañones espectaculares!!... Estaba ahi porque queria conocer las gargantas pero cual fue mi sorpresa que termine pasando la noche con una familia nómada. Pude convivir con un grupo de mujeres y niños que pasan toda su vida de un lado a otro dependiendo del clima ya que sobreviven básicamente de la crianza de animales, así que si el lugar donde se encuentran no es propicio para alimentar a los animales solo toman sus cosas y se van. Es una vida muy complicada pero a pesar de eso son felices, ellos viven al ritmo de la naturaleza, ella misma los lleva a nuevos destinos cuando es necesario y los verdaderos nómadas son felices con eso.
Después de mi noche como nómada y de sobrevivir varias horas en un taxi compartido con otras 6 personas, trasnochar en Uarzazate porque unas personas me seguían, tomar un autobús de madrugada y un moto taxi llegue a Tagounite donde estuve viviendo con una familia Berber por unos días. Yo creía que habia visto niños felices hasta que conocí a los pequeños de esta casa. Estos niños no poseen muchas cosas, no tienen juguetes costosos, no conocen la comida chatarra, no se quejan por ayudar en la casa ni lloran cuando la comida que se sirve no les gusta. Estos niños no tienen mucho pero tienen lo suficiente, ellos juegan libres sobre la arena con sus muñecos hechos por sus padres, comen con singular alegría solo comida saludable y hecha diariamente y duermen en una manta bajo millones de estrellas, mis días con ellos fueron maravillosos, son los niños mas felices y con las sonrisas mas sinceras que conozco y gracias a ellos yo volví a ser niña mientras estuve ahi y eso fue increíble.
Días después segui el viaje rumbo a Essaouira, una ciudad en la costa del atlántico, como siempre no tenia planes y la vida me sorprendió. Por un par de días recorrí la ciudad con un grupo de personas que conocí en mi hostal, fue con ellos con quienes salir de fiesta, nos perdimos en la medina, recorrí la ciudad en bicicleta, y di un paseo en camello por la playa.
Al principio estaba un poco escéptica sobre el paseo en camello porque lo había hecho en el desierto, pero resulto ser una experiencia totalmente diferente y encantadora. Pasear sobre un camello sintiendo la brisa del mar en el rostro mientras escuchas el vaivén de las olas fue maravilloso, y al igual que en el desierto yo solo estaba ahi disfrutando el momento.
Por último y después de 18 horas de viaje llegue a Chefchaouen una ciudad en las montañas al norte de Marruecos, me enamoré desde el primer momento. Le llaman la ciudad azul aunque aún no se exactamente la razón, algunos dicen que los judios que aquí vivían pintaban sus casas de azul recordando al cielo y otros que la ciudad es azul porque el color ahuyenta los mosquitos. Sea cual sea la razón perderse en sus callejones en precioso y la ciudad ademas de bonita es muy tranquila y eso se agradece.
Llevo aqui un par de días y me quedare a disfrutar de Chefchaouen unos días más mientras decido el siguiente destino.
Por lo pronto les dejo unas fotitos y ya les contare hacia donde nos dirigimos!!