21/05/2026
Un día son un recién nacido… y al siguiente están cumpliendo su primer año.
Y tú te preguntas cuándo pasó todo tan rápido.
Las sesiones del primer año son eso: una forma de detener un instante que en realidad está volando.
No es solo una foto bonita.
Es su mirada, sus gestos, sus mofletes, esa forma de ser que nunca vuelve a repetirse igual.
Y cada vez lo tengo más claro: el tiempo vuela muchísimo más de lo que ahora parece.
Por eso estas sesiones no van de posar, van de recordar.
De guardar lo que el corazón ya sabe que está pasando demasiado deprisa.
Si estás cerca de vivir ese primer cumpleaños… este es el recuerdo que dentro de unos años vas a mirar con el corazón apretado y una sonrisa enorme.