05/06/2026
"Frente a ellos, la vida sigue su curso sin percibirlos, como si el mundo les concediera ese raro privilegio de estar y no estar."
Siempre me ha gustado observar. Quizá por eso me hice fotógrafo.
A veces ocurre algo curioso. Después de un rato, las personas dejan de prestarte atención. Continúan hablando, trabajando, riendo o simplemente viviendo. Durante unos instantes dejas de ser un extraño y te conviertes casi en invisible.
Son momentos breves, pero tienen algo mágico.
La vida sigue delante de ti sin sentirse observada.
Y muchas veces son esos instantes los que permanecen en la memoria mucho después del viaje.
Quizá por eso esta frase terminó encontrando su sitio en El maletín del botón rojo.
www.jaledibarrazorrilla.com